Naming

Naming

El naming es el primer paso en la aplicación del Branding, y aunque suena sumamente sencillo, el naming tiene algunos secretos que de no tener en consideración, puedes cometer grandes fallas.

El naming, significa en inglés, colocar un nombre, y básicamente de eso se trata este paso. Pero dar un nombre no siempre resulta algo tan simple. De colocar un nombre que no sea adecuado, tendrás un error incorregible luego de haber lanzado el producto o la marca, es por esto, que debes seleccionarlo con suma precaución, y considerar muy bien, que quieres expresar o representar con tal nombre.

En este artículo, te explicaremos algunos de los requisitos básicos que debes cumplir a la hora de realizar el Naming.

 

Como hacer un naming exitoso

  1. Tener claro el modelo de construcción a utilizar: Es importante señalar que tipo de nombre queremos, y descartar aquellos que no nos resulten favorables o atractivos. Algunos de los modelos de construcción son:
  • Neologismos: Un neologismo es una nueva palabra, es decir, que se trata de un nombre creado a partir de la combinación de otras palabras, creando así una nueva.
  • Descriptivo: Simplemente hace referencia a las cualidades del producto, marca o servicio. “Pollo sabroso” por ejemplo.
  • Asociativo: Se refiere a un nombre que parte de una descripción conceptual.
  • Sugerente: Se trata de plasmar el beneficio que tiene para ofrecer el producto o servicio.
  • Abstracto: Es una palabra creada de la nada, parecido al neologismo, sin embargo, el segundo usa combinación de palabras.
  • Evocativo: Evoca una palabra o nombre ya conocido, le resulta más fácilmente identificable a los consumidores.
  1. Proceso creativo: Una vez que se hayan seleccionado los modelos de construcción, es hora de una lluvia de ideas, escribir todos los nombres que se ocurran, sin importar lo absurdo o tontos que parezcan, y es importante incluir a el personal involucrado en el producto para tener más ideas. No sabes de donde puede venir la mejor idea, así que anota todo y que todos participen, luego vendrá la fase de selección.
  1. Seleccionar: A la hora de seleccionar el nombre adecuado, debes tener en cuenta que sea simple, pegajoso, con buen sonido, y que represente al producto seleccionado. Recuerda una regla fundamental, mientras más simple, será recordado con mayor facilidad.
  1. Consideración general del mercado: Es importante estudiar los nombres utilizados por la competencia en ese mismo segmento del mercado, e identificar los resultados de cada uno. Esto te permitirá identificar las características que pueden estar buscando en ese nicho.
  1. Consistencia: El nombre de una marca o producto, debe ser fiel a lo que es no sólo el producto, sino la empresa, así que ofrece lo que realmente puedes dar, y lo que realmente eres. Esto genera mayor confianza en el público. Así que sí tu nombre es X servicio express, asegúrate de que sea rápido y eficiente.

Con estos fundamentos, puedes empezar a trabajar en el nombre de tu negocio o marca. Investiga, analiza, comparte, y deja que tu creatividad fluya sin filtros, en la fase de ideación es algo positivo incluso cometer errores, pero asegúrate de hacerlos todos en esa fase, puesto que una vez seleccionado el nombre, y lanzado el producto, ya es definitivo.

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